Tras darse la muerte del astro Kobe Bryant, las experiencias de quienes lo conocieron ya sea en el deporte u otros ámbitos han surgido por todos lados.

Y los mexicanos no están ajenos a ello. Tal es el caso del ex jugador de la Selección Nacional y Fuerza Regia, Adam Parada, hoy de 38 años de edad.

Entre finales de septiembre e inicios de octubre del 2005, Parada realizaba pretemporada con los Lakers y recordó anécdotas que exaltan el lado humano de Bryant.

«La primera vez que vi a Kobe fue cuando estaba caminando por el área entrenamiento. Lo hice divertido haciendo como si no lo hubiera visto porque realmente creía que yo pertenecía allí y que él sería mi compañero de equipo», explicó Parada en su cuenta de Facebook.

«Queriendo causar una buena impresión en la organización, en Phil Jackson y en Kobe, intenté ser el primero en llegar al gimnasio todos los días».

Pero cuál sería la sorpresa de Adam que aunque él llegó tres horas antes al entrenamiento, Kobe ya estaba terminando una sesión empapado en sudor con su entrenador a un lado y eso que faltaban dos días para iniciar la pretemporada oficialmente.

«Al día siguiente me dije: ‘vete un poco antes, Adam’. De nuevo me venció. No era consciente de la mentalidad que tenía ‘Mamba’ hasta ese momento. Ese enfoque fue lo que lo hizo el mejor».

Por esas mismas fechas, a Parada le falló el coche y le pidió por dos días un aventón a Bryant, pues sabía que también vivía en Newport Beach.

«Sin dudarlo dijo: ‘seguro’. Tuvimos algunas conversaciones cotidianas sobre el tráfico, la música, Disneyland y Shaq (fueron los años difíciles). Desde ese día me llamó O.C. (Parada nació en el Condado de Orange) Pensé que era un poco extraño, pero seguimos adelante», recordó.

Parada no se quedó con los Lakers, pero dos años después enfrentó como tricolor a Kobe en el Preolímpico de Las Vegas del 2007, en un duelo que México perdió 127-100 y en el que el sonorense Romel Beck se lució haciendo un «crossover» a Bryant.

«Pasan un par de años, tenemos el juego México contra Estados Unidos. Pensé, no me va a recordar. Se acerca a mí en la línea de faul y dice: ‘¿Qué pasa, O.C?'», cuenta Parada.

«Unas pocas jugadas después, él se sumerge en mí (clava el balón). Esa fue la última vez que pude hablar con él. Descansa en paz, Mamba».

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