México, 13 May.- Con un fracaso más al acumular su sexto torneo sin liguilla, Cruz Azul tiene ante sí la obligación de mejorar sustancialmente el año futbolístico siguiente, para evitar un mayor problema: el descenso.

El “talón de Aquiles” de la escuadra “cementera” a lo largo de estos últimos tres años, ha sido la falta de contundencia, pues aunque en ocasiones ha jugado bien, la falta de gol para “matar” al rival le costó perder puntos importantes.

Además, la falta de manejo de partido fue constante en el equipo, ya que casi patentó el dejarse empatar en el último minuto cuando tenía el resultado a su favor, lo cual lo llevó a perder partidos incluso en casa.

La llegada del técnico español Francisco Jémez le dio esperanza al siempre fiel aficionado al equipo que llenó el estadio Azul en la presentación del timonel y de su escuadra en la fecha uno en la que vencieron 1-0 al Necaxa. La ilusión invadió el inmueble.

Sin embargo, conforme fueron avanzando las fechas, el plantel no atinaba a meter la pelota en la meta contraria y pese a mostrar buen ritmo y nivel, el no meter la pelota en la meta contraria le costó muy caro.

Con la experiencia de torneos anteriores y ante la posibilidad de perder una liguilla más, el nerviosismo y la preocupación invadió al plantel que nunca pudo mantener un marcador hasta el final en que, o le sacaban el empate, o el partido.

Fue entonces que esa forma de perder los encuentros y las unidades, lo llevaron a estar en problemas de descenso pero aunque tuvo un leve repunte que lo puso cerca de la liguilla, su eterno problema se presentó y quedó fuera.

La forma en que la Cruz Azul perdía la ventaja que tenía dio motivo a la burla en las redes sociales y la palabra “cruzazulear” se hizo popular y fue de uso constante entre la afición contraria a lo “celeste”, para decir que alguien se había equivocado.

Con esa situación a rastras, el conjunto de La Noria logró cerrar el torneo de manera decorosa y aunque le ganó a Chivas 2-1 en casa y perdió el siguiente duelo, fue a León a sumar un triunfo más, pero ya era demasiado tarde, había sumado su tercer año sin liguilla.

Ahora, el estar de vacaciones y con tiempo suficiente para planear la pretemporada, el equipo y el técnico español, quien fue ratificado en el cargo, deberán trabajar para corregir esa situación, regresar a una liguilla y alejarse del descenso.

NTX/RDR/LHM

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